Gran fin de semana deportivo. Aunque los futboleros sigan creyendo que mientras no haya liga, no hay deporte, en este fin de semana se han llevado acabo grandes eventos deportivos.En cuanto al tenis se refiere, se han producido sorpresas en Canadá. Murray y Del Potro han jugado una final inesperada. A mi entender no es significativa. Dentro de poco se disputará el último grande del año, y creo que la final será la misma que la de Wimbledon, pero esta vez, es posible que Roddick salga como vencedor.
Otros de los eventos deportivos más importantes de todo el fin de semana, y quizás del mes, se presentaban en Berlín y en Minesota.
En la capital alemana, Usain Bolt dejaba el crono en unos escalofriantes e inverosímiles 9:58 en los 100 metros. Atleta mal educado donde los haya, poco deportivo, con una tot
al falta de respeto por sus compañeros, corrió la carrera más rápida de la historia. Sinceramente, espero que su carrera como profesional sea igual de rápida.
Y mientras tanto, en Estados Unidos, se disputaba la última jornada del PGA Championship. Cuarto y último Major del año. Tiger venía de ganar dos torneos consecutivos, había sido líder desde el primer día, y en este última día, llevaba dos golpes de ventaja a sus máximos contrincantes, Harrington y un inesperado Yang. Nunca Tiger había perdido un Major empezando como líder en la ultima jornada. Pero inexplicablemente su putter no funcionó. Falló golpes en el green impropios del mejor golfista de la historia. Todo esto lo supo aprovechar un espectacular, sereno y atrevido jugador coreano, que con todo merecimiento se alz
ó con el último Grande del año.
Tengo que admitir que admiro a Tiger Woods y que su derrota ha sido difícil de digerir. Aspiro a ver a este gran deportista pasar el récord de Jack Niclaus de 18 Grandes. Es probable que lo consiga, y puede que antes de lo que mucha gente cree, pero la manera en la que perdió en el día de ayer, ¿podría pasarle factura?. Esperemos que no, que siga concentrado como siempre lo ha hecho y que el año que viene sea su mejor año como profesional.
Otros de los eventos deportivos más importantes de todo el fin de semana, y quizás del mes, se presentaban en Berlín y en Minesota.
En la capital alemana, Usain Bolt dejaba el crono en unos escalofriantes e inverosímiles 9:58 en los 100 metros. Atleta mal educado donde los haya, poco deportivo, con una tot
al falta de respeto por sus compañeros, corrió la carrera más rápida de la historia. Sinceramente, espero que su carrera como profesional sea igual de rápida.Y mientras tanto, en Estados Unidos, se disputaba la última jornada del PGA Championship. Cuarto y último Major del año. Tiger venía de ganar dos torneos consecutivos, había sido líder desde el primer día, y en este última día, llevaba dos golpes de ventaja a sus máximos contrincantes, Harrington y un inesperado Yang. Nunca Tiger había perdido un Major empezando como líder en la ultima jornada. Pero inexplicablemente su putter no funcionó. Falló golpes en el green impropios del mejor golfista de la historia. Todo esto lo supo aprovechar un espectacular, sereno y atrevido jugador coreano, que con todo merecimiento se alz
ó con el último Grande del año.Tengo que admitir que admiro a Tiger Woods y que su derrota ha sido difícil de digerir. Aspiro a ver a este gran deportista pasar el récord de Jack Niclaus de 18 Grandes. Es probable que lo consiga, y puede que antes de lo que mucha gente cree, pero la manera en la que perdió en el día de ayer, ¿podría pasarle factura?. Esperemos que no, que siga concentrado como siempre lo ha hecho y que el año que viene sea su mejor año como profesional.




