domingo, 11 de mayo de 2014

NBA 2014

Fiel a mi cita con la NBA, no podía dejar de escribir sobre esta temporada que ya está a punto de acabar. Se anticipaba un curso aburrido allá por noviembre del año pasado, y así ha sido.
Después de que Danny Ainge destrozará un equipo con los traspasos de Pierce y Garnett, la franquicia del trébol ha deambulado por las canchas de Estados Unidos como alma en pena. 
Los Lakers, por su parte, confiaban su futuro inexplicablemente a un entrenador que no consiguió congeniar ni con los jugadores ni con el juego del equipo de Los Angeles. 
Los Nicks creían que a base de disputas, malos modos y egos subidos de tono, podrían conseguir entrar en playoff y lo único que han conseguido es provocar la vergüenza ajena allá donde jugasen.
Por todo ello, estos tres míticos equipos, y por primera vez en la historia de la NBA, no han entrado en la postemporada. Sintomas de renovación, del final de una era... ¿Quién sabe?
Lo que está claro es que San Antonio sigue siendo favorito, Lebron reina en playoffs un años más y que Larry Bird tendrá la oportunidad de ganar un anillo como Presidente de Operaciones de los Pacers y así conseguir el título que se le escapó como entrenador en Indiana.
Por otro lado, los playoffs que ahora se encuentran en su segunda ronda, nos deja una primera ronda de ensueño por la cantidad de séptimos partidos y prorrogas, pero finalmente ninguna sorpresa. Los favoritos siguen su camino en pos del anillo, y parece que Los Heat volverán a llegar a la final sin excesivos problemas y que San Antonio y Oklahoma, esta vez con Westbrook al cien por cien, se disputarán el campeonato del Oeste.
Otras estrellas se desvanecen y ven cerca un ocaso inevitable como son Kevin Garnett, Steve Nash y Vince Carter. 
Algunos jugadores que lo han sido todo en sus franquicias también empiezan a dar síntomas de que otros tiempos pasados fueron mejores como Nowitzki, Bryant, Pierce o Duncan.
Pero también hay jugadores que tomarán el relevo de todos ellos e inscribirán sus dorsales en el techo de algún gran pabellón de Estados Unidos como Damian Lillar o Stephen Curry.
Todo gira, y en el baloncesto estas rotaciones nos volverán a traer grandes momentos y grandes estrellas. Sólo espero que esta rotación dure lo menos posible.