¿Puede ganar un equipo que no tiene juego interior?, ¿puede ganar un equipo que su única arma es el tiro exterior?, ¿y puede hacerlo contra el mejor equipo de la NBA?. Pues NO DEBERÍA, pero el miércoles 23 ocurrió en Boston. ¿Cómo se puede analizar un resultado que no debería darse?. Muy fácil. Es como todo en la vida, simplemente si tienes un potencial mayor y no lo utilizas, no ya adecuadamente, sino que prescindes de él, ocurren estas cosas.
En la NBA se esta dando una máxima, ya viene de tiempo atrás, que cierto tipo de entrenadores distribuyen los minutos y los tiros de sus jugadores de una forma matemáticamente tan exacta que a veces causa admiración, no por lo precisa que puede ser la táctica en cuestión, sino por el hecho de que sean tan exactos. Y "Doc" Rivers es uno de ellos, y esta temporada más que nunca. El número de victorias puede darle la razón, pero...considero que los Celtics de Garnett tienen un potencial tan enorme, sobre todo en el Este, que una derrota como la del miércoles es injustificable, y más en la forma en cómo se produjo. Durante todo el partido, desde el principio, el juego interior de Toronto era anulado por Garnett y Perkins, una circunstancia que no debería chocar a nadie, ya que Toronto, aún teniendo a uno de los mejores 4 de la liga, su juego se basa en abrir espacios para sus excelentes tiradores, y si encima éstos te consiguen unos porcentajes de escandalo (58% FG, 71´4% 3FG, 100% FT), pues mejor para ellos, ante eso no hay nada que hacer, pero... ¿qué hizo Rivers para por lo menos paliar esta avalancha de tiros?. NADA. Así de claro. Nada.
Como muchas cosas en la vida, el baloncesto no es una ciencia exacta, y el mejor equipo no es imbatible, pero tampoco lo es un equipo que consigue estos porcentajes. ¿Por qué durante todo el encuentro no intento jugar con un quinteto bajo y rápido para por lo menos salir a los tiros exteriores y puntear todo lo posible?. Si visteis el partido, tanto Parker, Delfino, Calderon, y también Bargnani, tiraron cómodamente la mayoría de sus tiros. Y otra cosa que me pareció fundamental, y de la que ya hable en esta página anteriormente, el hecho de distribuir los minutos casi siempre de la misma forma sobre todo en el último cuarto. Si vas ganando de 7 al finalizar el tercer periodo y el entrenador rival sale a la cancha con su máxima estrella como titular, ¿acaso no puedes sacar a Garnett que lo había "secado" en los tres tiempos anteriores? (C. Bosh sólo 13 pts. hasta ese momento). Pues los Raptors aprovecharon esta circunstancia y todos los balones de esos 4 primeros minutos por parte de los de Canada tuvieron como protagonista a C. Bosh con diferente resultado, pero la intención de Sam Mithcell estaba clara. ¿Y cual fue la reacción de Glenn Rivers? Pues la misma de siempre, meter a Garnett ya avanzado el último cuarto. Con esto último no quiero decir que esos 4 minutos fuesen la clave de todo, pero sí quiero reflejar cómo se le nota a un entrenador cuando intenta ganar un partido, que lo ve difícil, y cómo otro simplemente hace lo de siempre, misma distribución de minutos en el último cuarto, independientemente de lo que haga el otro técnico.
Se puede pensar, que cualquier equipo puede perder contra Toronto, y es cierto, pero no de la forma en que ocurrió lo del miercoles. Hubo dos técnicos en la cancha, uno se dedicó a hacer su trabajo, y creo que jugó bien sus cartas, y el otro simplemente no barajó, y por eso nos encontramos siempre con la misma jugada.
Ojalá me equivoque, pero con este entrenador...
Por cierto, hay una periodista de este país, que llego a decir que Sam Mitchell, para ella, fue el peor entrenador de la temporada pasada. ¡Toma ya!
En la NBA se esta dando una máxima, ya viene de tiempo atrás, que cierto tipo de entrenadores distribuyen los minutos y los tiros de sus jugadores de una forma matemáticamente tan exacta que a veces causa admiración, no por lo precisa que puede ser la táctica en cuestión, sino por el hecho de que sean tan exactos. Y "Doc" Rivers es uno de ellos, y esta temporada más que nunca. El número de victorias puede darle la razón, pero...considero que los Celtics de Garnett tienen un potencial tan enorme, sobre todo en el Este, que una derrota como la del miércoles es injustificable, y más en la forma en cómo se produjo. Durante todo el partido, desde el principio, el juego interior de Toronto era anulado por Garnett y Perkins, una circunstancia que no debería chocar a nadie, ya que Toronto, aún teniendo a uno de los mejores 4 de la liga, su juego se basa en abrir espacios para sus excelentes tiradores, y si encima éstos te consiguen unos porcentajes de escandalo (58% FG, 71´4% 3FG, 100% FT), pues mejor para ellos, ante eso no hay nada que hacer, pero... ¿qué hizo Rivers para por lo menos paliar esta avalancha de tiros?. NADA. Así de claro. Nada.
Como muchas cosas en la vida, el baloncesto no es una ciencia exacta, y el mejor equipo no es imbatible, pero tampoco lo es un equipo que consigue estos porcentajes. ¿Por qué durante todo el encuentro no intento jugar con un quinteto bajo y rápido para por lo menos salir a los tiros exteriores y puntear todo lo posible?. Si visteis el partido, tanto Parker, Delfino, Calderon, y también Bargnani, tiraron cómodamente la mayoría de sus tiros. Y otra cosa que me pareció fundamental, y de la que ya hable en esta página anteriormente, el hecho de distribuir los minutos casi siempre de la misma forma sobre todo en el último cuarto. Si vas ganando de 7 al finalizar el tercer periodo y el entrenador rival sale a la cancha con su máxima estrella como titular, ¿acaso no puedes sacar a Garnett que lo había "secado" en los tres tiempos anteriores? (C. Bosh sólo 13 pts. hasta ese momento). Pues los Raptors aprovecharon esta circunstancia y todos los balones de esos 4 primeros minutos por parte de los de Canada tuvieron como protagonista a C. Bosh con diferente resultado, pero la intención de Sam Mithcell estaba clara. ¿Y cual fue la reacción de Glenn Rivers? Pues la misma de siempre, meter a Garnett ya avanzado el último cuarto. Con esto último no quiero decir que esos 4 minutos fuesen la clave de todo, pero sí quiero reflejar cómo se le nota a un entrenador cuando intenta ganar un partido, que lo ve difícil, y cómo otro simplemente hace lo de siempre, misma distribución de minutos en el último cuarto, independientemente de lo que haga el otro técnico.
Se puede pensar, que cualquier equipo puede perder contra Toronto, y es cierto, pero no de la forma en que ocurrió lo del miercoles. Hubo dos técnicos en la cancha, uno se dedicó a hacer su trabajo, y creo que jugó bien sus cartas, y el otro simplemente no barajó, y por eso nos encontramos siempre con la misma jugada.
Ojalá me equivoque, pero con este entrenador...
Por cierto, hay una periodista de este país, que llego a decir que Sam Mitchell, para ella, fue el peor entrenador de la temporada pasada. ¡Toma ya!
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