sábado, 5 de junio de 2010

Beat L.A. again

Pues aquí estamos otra vez. Hacía tiempo que no escribía, y creo que las finales de la NBA entre Celtics y Lakers son motivo más que suficiente para volver al blog.
No es casual este alejamiento, ya que coincide en mi vida con un periodo de reflexión.
A lo largo de este año no he hecho más que quejarme sobre todo en temas deportivos y algún que otro cinematográfico. Estos hechos causantes de mis quejas no han hecho más que desmoralizarme durante todo este tiempo, llegando al punto de crear en mi un estado de apatía y decaimiento.
La vida es rara y a la vez complicada. No es fácil atisbar el desasosiego que puede producirte una serie de "reveses" ya sea a nivel personal o simplemente en un mundo que has querido crear a tu alrededor, un mundo que normalmente poca gente comprende pero que para ti puede resultar necesario. Mi mundo es el que es, sin más. Puede parecer que no digo nada con esto, pero lo digo todo.
No aspiro a una vida estereotipada ni mucho menos socialmente encauzada. Aspiro a vivir en un mundo que yo me he creado y del que dependo fervientemente. Un mundo basado en el conocimiento de lo que me interesa, un mundo de compartir información, de aprendizaje constante de todo aquello que me conmueve y me apasiona.
Y por eso escribo hoy, porque algo que me apasiona se ha vuelto a producir otra vez. Unos Celtics que no contaban para nadie, se enfrentan a unos Lakers llenos de estrellas mediáticas, prensa española rendida, glamour y toda esta tontería que suele arrastrar ese equipo proclive a ser apoyado por un publico soso y poco dado a las expresiones de algarabía y enfado que demuestran otras ciudades más acordes con lo que representa realmente la competitividad deportiva.
Odio a los Lakers, casi tanto como quiero a los Celtics o a los Pacers, y es por ello que esta final para mi se torna en complicada, ya que no solamente espero la victoria de los de Boston, sino que además deseo la derrota de los Lakers. Puede parecer una perogrullada, pero es más complicado que eso. Si ganan los Celtics, ganan por partida doble, pero si pierden...
La sola idea de ver a los purpurados agasajados por esta maldita prensa nuestra que me persigue mas allá de donde quiera que vaya, me revuelve las entrañas. Me hace encerrarme en mis pensamientos más oscuros y no aceptar nada más que mi propia existencia la cual reconozco por el dolor frenético que produce en mí la visión de la felicidad angelina.
Este año será mucho más complicado que en el 2008, y no por las estúpidas razones que oigo en prensa constantemente. Es simplemente por la necesidad apabullante que tienen los Celtics de un banquillo fiable como lo tuvieron hace dos años. Jugadores claves de aquellas finales ya no están como Posey, PJ Brwon, Sam Cassel, Eddie House o Leon Powe y en cambio tengo que soportar a jugadores de encefalograma plano como son Glen Davis o Tony Allen, que inexplicablemente agasajados por la prensa, sobre todo la de aquí, no pueden contribuir ni mucho menos como lo hicieron en su día los jugadores anteriormente comentados.
Lo veo difícil ya que Garnett y Ray Allen ahora son dos años mayores y eso se nota, y además Pierce sigue creyendo que es un base, un jugador que sin saber manejar el balón en bote, inexplicablemente le dejan moverlo constantemente en su equipo, lo que conlleva a que sea como siempre, uno de los jugadores con más balones perdidos en los playoffs.

3 comentarios:

Unknown dijo...

PUES VA A SER QUE NO....FINAL IS OVER, L.A. WINS AGAIN....

Anónimo dijo...

11 para el maestro zen y sin levantarse del banquillo, que grande eres phil.

JBM dijo...

Grande phil???????, por Dios, ha ganado 11 anillos con Jordan, Bryant y O,neal. Tendré que escribir sobre las mentiras del idiota zen.