miércoles, 24 de abril de 2013

PLAYOFFS


Han empezado los playoffs de la NBA. Todavía estamos en la primera ronda, pero ya se dejan atisbar futuros cruces y quizás hasta posibles finalistas. No hay sorpresas y eso es posiblemente lo peor que le puede pasar a este espectáculo.
La tónica en el Este es la del año pasado, los Heat reinarán un año más, o por lo menos su llegada hasta la final de conferencia parece más que evidente. El equipo de Miami ya con 2-0 a su favor, dejará la eliminatoria sentenciada en el estado de Wisconsin y así sus megaestrellas podrán descansar más de lo que ya lo han hecho durante la temporada. No tengo ninguna simpatía por los Heat de Miami, ni por su jugadores, en especial por algunos traidores de la causa verde, por lo que este año sus éxitos y records me producen más indiferencia que otra cosa. Pero es lo que toca, y si la NBA no lo remedia, es posible que estemos ante la caída del espíritu de la liga americana, que se fraguó entorno al reparto equitativo.
 
Siguiendo con el Este hay un equipo que espero que dé la sorpresa y que demuestre a esta liga que todavía se juega con pizarras, defensa, táctica y todo eso que un día se llamó baloncesto. Chicago sigue esperando el retorno del gran Derrick Rose, pero hasta entonces, con un equipo más que mermado, sigue queriendo demostrar que saben de qué va todo esto. Ahora mismo están con 1-1 y han recuperado el factor cancha. Quizás, quién sabe, todavía estemos ante la sorpresa de la llegada del dorsal 1 de la franquicia de Chicago y de la mano del mejor entrenador de la liga puedan ayudar a poner a los James, Wade, Bosh, Allen y compañía donde se merecen.

 
Indiana puede ser otro de los equipos que con trabajo y con algo más de fe en sus posibilidades ayuden a que esta conferencia sea mucho más atractiva. No es que el juego de los Pacers sea el más vistoso, ni mucho menos, pero han adaptado la carencia de un jugador franquicia, al baloncesto colectivo y algo tosco donde todos conocen muy bien su rol, y lo realizan a la perfección. Me recuerdan en cuanto a filosofía, no en cuanto a juego,  a lo míticos Pacers de las finales de 2000. En una hipotética final contra los de Miami, que se podría dar perfectamente, y espero que así sea, sólo el buen hacer de este equipo y el beneplácito de los árbitros (NBA) podría dar al  traste con las aspiraciones de los mimados Heat.
 
En cuanto al Oeste, el finalista de conferencia y casi seguro que de NBA está adjudicado. Los Thunder han madurado de tal forma, que este año deben llegar sin cansarse a las finales. Todo lo demás sería un fracaso. Por lo tanto, lo mejor  que podemos hacer los aficionados a este maravilloso deporte es deleitarnos con al eliminatoria entre los Denver Nuggets y los Golden State Warriors, el único enfrentamiento que en esta primera ronda parece tener aroma a playoffs. Sorprende el juego y la calidad de Stephen Curry, que se sitúa a la altura de los grandes de este liga, como Lebron o Duran.
 
En definitiva, estamos ante unos playoffs, que si los Pacers o Thibodou no lo remedian, nos descubrirán una liga carente de competitividad. La final está dada, ahora sólo es cuestión del saber de unos pocos para descubrirnos que todavía existe la magia.... o la esperanza.

Así van las eliminatorias hasta el momento:

Conferencia Este
Miami Heat 2 Vs. Milwaukee Bucks 0
Indiana Pacers 1 Vs Atlanta Hawks 0
New York Nicks 2 Vs Boston Celtics 0
Brooklyn Nets 1 Vs Chicago Bulls 1

Conferencia Oeste
Oklahoma City Thunder 1 Vs Houston Rockets 0
San Antonio Spurs 1 Vs. L.A. Lakers 0
L.A. Clippers 2 Vs Memphis Grizzlies 0
Denver Nuggets 1 Vs Golden State Warriors 1

lunes, 15 de abril de 2013

MASTERS DE AUGUSTA

El flamante ganador del Masters
Se acabó otra edición del mejor torneo de la temporada. Este año el Masters ha sido uno de los más polémicos. La participación de un jugador de 14 años, el golpe de penalización a este mismo jugador por retraso en su juego, los dos golpes de penalización a Tiger por el ya famoso drop del hoyo 15,  la victoria de Adam Scott con su putter escoba, y sobre todo la lentitud de los greens, avivan un deporte que cada día me deslumbra más por su belleza y su dificultad.
 
El polémico drop de Tiger en el 15
La espera siempre merece la pena. Son cuatro días de competición que nunca defraudan, donde la oportunidad de ver a los mejores jugadores del mundo se manifiesta en golpes mágicos, enfrentamientos de una tensión extrema, momentos únicos y sobre todo una competitividad que no se puede encontrar en otro deporte.
 
Este fin de semana el australiano Adam Scott se ha puesto la Chaqueta Verde como ganador de la 77 edición de este torneo. Es el primer australiano en ganarla y con ello se consagra como uno de los mejores jugadores actuales. Sus números en los últimos dos años son realmente espectaculares, quedando entre los 15 primeros en los últimos 6 majors disputados. Todavía se recuerda su debacle del año pasado en el Open Championship (Open Britanico), cuando a falta de 4 hoyos aventajaba a sus perseguidores en 4 golpes... Pero los links del Royal Lytham & St. Annes sentenciaron a un jugador que para muchos jamás ser recuperaría.
Ángel Cabrera abraza a Adam Scott
 
El golf es más que un deporte. El golf selecciona a aquellos que son elegidos para obtener la gloria y defenestra a otros que no son capaces de asumir la derrota. Adam Scott se hizo profesional en los links de Lancashire y este fin de semana se ha hecho leyenda en el estado de Georgia.
 
Con una tarjeta final de -9 la providencia quiso que tuviera que decidir su camino en un play off contra el ya ganador de este torneo en el año 2009, el argentino Ángel Cabrera. Fueron dos hoyos intensos donde cualquiera pudo ganar, pero a veces el destino ofrece a aquellos que en otro tiempo les mostró el sabor de la desesperación, la oportunidad de resarcirse y así poder demostrar que a pesar de todo son merecedores de la admiración y el reconocimiento que un triunfo de esta categoría merece.
 
Jugar en Augusta es lo máximo a lo que puede aspirar un jugador profesional de golf, y digo jugar,
Un chico de 14 años se consagra
entre las leyendas
y no ganar, ya que el simple hecho de recorrer sus 18 hoyos e intentar ganar al campo, es un precio más que digno para todo aquel que un día decidió que el golf debía formar parte de su vida. La belleza del campo, la magia de sus greens, sus desniveladas calles, nos ayudan a asistir a uno de los espectáculos más grandiosos que el deporte nos puede ofrecer.
 
Ahora sólo queda esperar a que los otros tres majors que quedan nos ayuden a soportar una espera demasiado larga. Una espera que acaba como cada año en un lugar sólo para elegidos.

Enlace de resultado final y premios
 

jueves, 4 de abril de 2013

IT´S COMING

Pasados los tres primeros meses del año, los posibles grandes protagonistas de la temporada se empiezan a vislumbrar o por lo menos, se atisba cierta gloria y fracaso.
Abril nos presente unos playoffs de la NBA con un claro nombre propio. Lebron James ha dejado de ser figura para convertirse en leyenda. Su nombre toma un protagonismo que desde Jordan no se repetía. Ahora es cuestión de saber si algún equipo, quizás los Spurs o los Thunder, puedan conseguir que el resultado final no sea el segundo anillo en la mano de la estrella de Miami.
Otro de los nombres propios del año es sin lugar a dudas Tiger Woods. La semana que viene empieza el Masters de Augusta y después de los tres triunfos que lleva acumulados a lo largo de estos tres meses, y sobre todo la sensación de mejora con el putter, me llevan a concluir que posiblemente veamos a uno de los mejores Tiger de los últimos años. Ahora solo es cuestión de esperar que esa confianza reflejada no solo en su juego, sino en todo aquello que hace grande a un golfista, como su mentalidad de ganador, la seguridad y estabilidad emocional, se torne en un triunfo dentro de doce días, cuando Buba Watson cumpla con la tradición y le ayude a enfundarse la mítica Chaqueta Verde.
 
El tenis llega a su temporada de tierra donde el mes de Abril nos presenta un único master mil, el de Monte Carlo, reino inexpugnable de Nadal, donde el manacorense  vuelve a presentarse como favorito después de mostrarnos una recuperación milagrosa tras siete meses de inactividad. Pero es posible que este año su dictadura encuentre remedio en un Djokovic que ha fijado su objetivo del año en la tierra batida. Rolan Garros está en su punto de mira y su andadura empieza en Mónaco.
En la fórmula 1 se nos presenta un año similar al pasado. Una
temporada donde los Red Bull y los Ferrari volverán a luchar por cada punto en juego, pero con la salvedad de que este año los bólidos rojos tienen una estabilidad mucho mayor reflejada sobre todo en la eficiencia en la degradación de neumáticos, circunstancia ésta que será determinante para definir al ganador final. La nueva decepción del años es probable que se vea protagonizada por Lewis Hamilton, que seducido por el incansable imaginación e inquebrantable optimismo de Ross Brawn, se vea abocado a una temporada irregular y decepcionante y donde el mayor apoyo tendrá que buscarlo de nuevo en la belleza y la confianza de una realidad y no en mecánicos e ingenieros soñadores.
Sin ser uno de mis deportes más seguidos, el fútbol toma protagonismo en la figura de un jugador irrepetible. Lionel Messi se ha convertido por méritos propios en figura destacada del deporte mundial. Sus cuatro balones de oro reflejan la llegada del que es ahora mismo el mejor futbolista de la historia. La liga de campeones que ahora mismo entra en su última etapa, debería ser muestra de este reinado. Equipos como el Bayern Múnich y quizás el Real Madrid, pueden ser obstáculos en su llegada a la consecución de un nuevo triunfo.
Como decía, la temporada nos empieza a mostrar a los protagonistas. Ahora es cuestión de que cada uno de ellos sepa agrandar su leyenda.