La final que todo el mundo esperaba una vez conocida la lesión de Russel Westbrook. San Antonio Vs. Miami, 1-0 para los de Texas por el momento, puede ser una de los enfrentamientos más sorprendentes de los últimos años. Sorprendente porque los Spurs pueden mostrar una cara de Lebron James que mucha gente no conoce, o por lo menos, aquellos que no han seguido su carrera desde el principio. San Antonio sabe defender, tienen banquillo para cubrir más de una posición y su entrenador conoce el punto débil de la megaestrella... él mismo. Jugando con Cavaliers, ya se vieron las caras y por aquel entonces se le acusó de no tomar responsabilidades en lo momentos claves. Es cierto que James ha madurado y ha mejorado ostensiblemente desde aquellas finales de 2007, pero la fórmula Popovich sigue funcionando y esa virtud que tiene de moldear a jugadores mediocres para hacerlos imprescindibles, sigue vigente en este luchador equipo tejano. Danny Green y Gary Neal son ejemplos de ello. Tanto el base como el alero juegan cada minuto como si fuese el último, con responsabilidad y sobre todo sin ningún tipo de miedo.
Este noche se disputa el segundo encuentro de la final, también en Miami. Una victoria de los de San Antonio puede dejar la final vista para sentencia. Por el contrario, una victoria de Miami sólo nos demostraría que los dos equipos llegan con muchas opciones de llevarse el título.
Después de ver el primer encuentro, un jugador se presenta como clave en el devenir de la serie. Tony Parker fue el protagonista en la primera victoria de los tejanos. Su juego, inteligente, sorprendente en algunos momentos, y sobre todo su calidad, pueden inclinar la balanza hacia el 2-0 esta mismo noche si todo le sale como hace cuatro días. Pero enfrente se topará con uno de los mejores equipos defensivos de la liga, sobre todo en el perímetro. Pero Tony Parker no es solo tiro, algo en lo que ha mejorado en los últimos años, es sobre todo rapidez, selección de tiro, de pase y su especialidad... la entrada a canasta, y en eso Miami peca de efectivos. El base francés puede restar protagonismo a Lebron James. La pregunta es... ¿podrá el ego del jugador de Florida soportarlo?


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