domingo, 23 de junio de 2013

EL FINAL INJUSTO

Se acabó una nueva temporada de la NBA y el desenlace no ha sorprendido. El favorito ha ganado. Miami se ha proclamado campeón una vez más. Lebron James MVP de las finales. Más de lo mismo.
Pero... ¿por qué titulo injusto? Injusto porque el equipo de Florida representa lo que la NBA quiere evitar (o quiso en su día, ya no estoy tan seguro) . A saber... equipos llenos de megaestrellas fichadas a golpe de talonario,  egos enfrentados ya no entre ellos sino con todo el staff  técnico (que no se olvide la malas formas de Wade con su entrenador en la temporada pasada), pero también injusto porque aunque creamos o necesitemos creer que lo correcto finalmente acaba recompensando, estamos ante uno de los mejores ejemplos de la vida tan injusta en la que vivimos. Empecemos:
-Ray Allen, formó parte de un proyecto tan importante como el que se inició en el año 2007 en Boston y del que los dirigentes de los Celtics quisieron que prorrogase. Renunció a dicho proyecto y se unió al enemigo de los verdes con el único objetivo de ganar un anillo por encima de la lealtad y el compromiso, palabras  que enunciaba en su día orgulloso cuando  pertenecía a la franquicia del trébol. Y no sólo acaba de ganar el codicioso anillo, sino que en el sexto partido se erigió como salvador con un triple in extremis que provocó el séptimo partido y el posterior desenlace que ya conocemos.
-Shane Battier es el jugador más sucio de la liga. Su forma de defender estos playoffs  es algo que la NBA lleva intentado, o eso dice, eliminar de las canchas. Pero parece ser que si juegas al lado de Lebron James tienes carta blanca para agarrar constantemente a tu adversario, simular caídas (es el rey indiscutible del flopping ahora que Rudy Fernández ya no juega en Estados Unidos) y utilizar cualquier tipo de argucia, muchas de ellos sonrojantes para los propios árbitros.
-The Birdman ha sido clave para el devenir de las finales. Pero lo que ha sorprendido sobre todo es su actitud excesivamente agresiva y en todo momento chulesca de un jugador que tiene algo más que decir que lo que el marketing quiere hacernos ver.
-Mario Chalmers representa a un tipo de jugador totalmente falto de ideas, con calidad pero indisciplinado y sobre todo sucio. Junto Shane Battier han creado un backcourt defensivo basado en el flopping y el "dirty play" que inexplicablemente los árbitros han dejado vivo en demasiadas ocasiones.

-Lebron James... el jugador todopoderoso que intenta emular más que crear. Obsesionado con los números más que con la victoria. Un jugador que, todavía no entiendo por qué no se denuncia más por parte de la prensa, no sabe entrar a canasta sino pone el codo por delante. No dudo de su superioridad, pero no  apruebo su forma de entender en baloncesto, basada en  ofrecer a la prensa más que al equipo lo que probablemente algún periodista ha denunciado la noche anterior... y por cierto, no siempre lo consigue.
-Dwyane Wade es la estrella herida. Su comportamiento con sus compañeros raya lo irrisorio. Lebron le ha hecho más sombra de lo que él esperaba y su forma de demostrar su herido orgullo ha sido patética, sobre todo verle gritar a compañeros suyos por fallos propios o reír en plan jocoso ante malas decisiones o malos tiros.
En definitiva, este equipo ha ganado la liga, pero no hay ni un solo jugador que se merezca ponerse el anillo que San Antonio se dejó ganar en el sexto partido.

No hay comentarios: