sábado, 24 de mayo de 2008

Balones perdidos. Malas decisiones


Paul Pierce lleva 49 balones perdidos en estos playoffs. Está en una media de más de 3 por partido, y lo más sangrante es que sigue creciendo. Pierce es un gran jugador, y lo demostró en el séptimo encuentro contra Cleveland, pero las decisiones que ha tomado en muchos partidos siguen siendo erróneas. Sigue empeñado en botar, en hacer reversos, en dirigir al equipo en los últimos minutos, y esa no debe de ser su función. Es un jugador de últimos segundos, no lo niego, pero cuando recibe el balón. Tiene que llegarle, tiene que salir de bloqueos o entrar en la zona aprovechando pantallas. Ya no tiene la rapidez que pueden tener James, Bryant o Parker. "The Truth" es un alero, de los mejores de la liga, y tiene que ser decisivo con su tiro letal y con sus entradas a canasta, pero bien preparadas, bien dibujadas en la pizarra, de un entrenador que cada vez lo es menos. En el segundo encuentro contra Detroit, el último cuarto fue más de lo mismo por parte de Glenn Rivers. Parece que el 34 de Boston es el único jugador que tiene toda su confianza, y debería mirar más hacia la zona. Boston es un equipo que gana a los Pistons al poste bajo. Garnett debe recibir en esa zona y crear, aprovechar los dobles marcajes que le hagan y decidir si jugársela o sacar el balón, como hacía en Minesotta, donde por cierto, Garnett ha sido un jugador de últimos cuartos, digo esto por los comentarios que se oyen sobre si se esconde o cosas parecidas. Hay que ver los partidos para darse cuenta que Rivers no confía en jugadas al poste bajo en los últimos minutos de los partidos, sus jugadas van encaminadas a buscar tiros exteriores, opción está que no siempre funciona, y menos con equipos con defensas como las de Prince y Hamilton.

Las claves para ganar este enfrentamiento pasan por la defensa de la temporada regular. Volver a ser tan duros como entonces. Han perdido esa intensidad defensiva que les ha caracterizado durante toda la campaña, y me atrevería a decir que parte de ello viene del enfrentamiento con los Hawks. Han salido tan tocados de esa eliminatoria que han perdido confianza en si mismos. Ya no salen a la cancha como lo han hecho durante toda la temporada. El hecho de haber estado contra las cuerdas contra un equipo muy inferior les ha enseñado a pensar en perder, logrando así abrir fisuras en una unión de pensamientos con un solo objetivo que era la victoria, y este tipo de circunstancias contra un equipo como el de Detroit, con una defensa tan eficaz, puede ser letal. Tienen que buscar opciones para atacar de una forma más efectiva y la solución puede estar en el enfrentamiento Wallace-Garnett. Este último está "secando" a Rasheed en defensa y en ataque le supera con cierta comodidad. El problema viene si Wallace saca a KG de la zona para tirar desde lejos y así restar eficacia al rebote de los Celtics en caso de fallo, algo de lo que Flip Saunders se dio cuenta y utilizo en el último cuarto del segundo partido. Es en ese momento cuando Gelnn "Doc" Rivers tiene que ejercer como entrenador y restar las opciones de rebote ofensivo del equipo contrario con un Pierce más cerca de la zona y no tan empeñado en seguir a Prince, mucho más rápido que él. En el momento que Rasheed se levantaba para tirar, Tyson ya estaba esperando el rebote quitándole la posición a un más lento que él Paul Pierce, circunstancia ésta que acabo en una serie de rebotes ofensivos que marcaron de alguna forma el resultado del partido.


La verdad es que es una eliminatoria muy intensa y de la que se pueden extraer muchas conclusiones. Cada uno tendrá las suyas pero sinceramente creo que los Celtics jugando más en la pintura, algo que no es nada nuevo ya que lo han hecho durante toda la temporada, y los triples de Ray Allen (que volverán, de eso sí estoy seguro) debería solventar esta final de conferencia.



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